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En contraste, el 94 por ciento de las familias inscritas en el PNIS ha cumplido con su parte del acuerdo con el gobierno, lo cual ha resultado en la erradicación voluntaria de casi 35.000 hectáreas de coca, de las casi 200.000 que se calcula existen actualmente en el país.

La ONUDD también destaca la baja tasa de resiembra (0,6 por ciento) de cultivos para uso ilícito en las zonas donde se han implementado estos programas de sustitución, la cual contrasta con una tasa de resiembra de hasta el 35 por ciento en las zonas donde se implementaron programas de erradicación forzada.

Fiscal: ¿Quién es Memo Fantasma?

Pico: Memo Fantasma era la segunda persona después de Macaco en el Bloque Central Bolívar.

Fiscal: ¿Y quién es? ¿Dónde está? ¿De dónde era?

GSP: Memo Fantasma es de Envigado, Antioquia.

Fiscal: ¿Cómo se llamaba?

GSP: El nombre, por que yo estuve con él, a mí me tocó estar con él como correo humano, estuve con él de la mano, se llama Guillermo Camacho.

Fiscal: No existe ese nombre, no está registrado. Nosotros lo hemos buscado, rebuscado, con todas las registradurías. Yo he mandado órdenes de policía judicial, he hecho inspección judicial. Ese nombre no existe

GSP: Doctora, mire, por que tengo de la vista ese nombre. Una vez veníamos de la finca de Buenavista, veníamos para el aeropuerto de Caucasia, porque él tenía un avión.

Fiscal: ¿Cómo se llamará él? No se llama Guillermo Camacho

GSP: Bueno, la chapa de él siempre fue Sebastián Colmenares o Memo Fantasma.

A pesar de la evidencia, el gobierno de Duque parece estar dispuesto a arreciar su estrategia de erradicación. En el Plan Nacional de Desarrollo de este año, la meta de erradicación de plantaciones de coca fue de 280.000 hectáreas, casi 80.000 más de lo estimado por ONUDD.

Cuando fueron cuestionados por la discrepancia, varios funcionarios la explicaron a través de la altísima tasa de resiembra de erradicación forzada. Es decir, el gobierno planea erradicar coca que todavía no ha sido sembrada.

En parte amedrentado por Estados Unidos, cuyo presidente recientemente dijo que duplicaría el dinero para la lucha contra las drogas a Colombia si vuelve al uso del glifosato, suspendido en 2015, el gobierno del presidente Iván Duque recientemente desplegó una estrategia política y mediática para retornar al controvertido químico.

Lo anterior a pesar de que esa estrategia de asperción aérea (y de erradicación forzada en general) ha probado ser poco eficiente –se calcula que hay que asperjar 30 hectáreas para erradicar definitivamente una-, y tener graves repercusiones en la salud de los cultivadores y sobre el potencial para el uso de la tierra durante décadas.

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